lunes, 28 de noviembre de 2011

Ferrari necesita otro medio segundo por vuelta para ganar en 2012

Webber logró su primera victoria después de una pantomima de Red Bull con Vettel. Y alonso se quedó a las puertas del podio: “Si hacemos las cosas como este año, pero con un coche mejor, tendremos opciones”


Fue un final con aroma a nostalgia. Ahí estaban las tribunas desvencijadas, con la torcida brasileña aplaudiendo a rabiar a un Barrichello al filo de la retirada. El confeti de plata en el podio, adornando el enésimo triunfo de un piloto en Interlagos gracias a las órdenes de equipo, esta vez de Webber al frente del doblete Red Bull. Antes de Raikkonen o Vettel.
Y la escalinata de la sala de prensa. Unos peldaños de hierro oxidado donde hace años vivimos abrazos de champán y gloria. De Fernando Alonso, el mejor piloto de la F-1 actual, con varios Mundiales perdidos ya en la maraña del destino. Primero fue el de McLaren, gracias Ron, y después el de Chris Dyer en 2010, que no supo distinguir los coches que paraban en boxes bajo los focos de la olla a presión de Abu Dabhi.
Es una pena, porque la clase de aquel melenudo sigue intacta, ahí está el tremendo adelantamiento del asturiano por fuera a Button, sin DRS, aguantando con las manos y muchas agallas la tarascada del 150 Italia. Y el ritmo posterior con blandos, tremendo, de infinita tanda de calificación. Tercero durante tres cuartas partes de carrera hasta que puso los compuestos medios, el coche rojo comenzó a derrapar por no calentarlos y Jenson le pasó sin necesidad de recurrir a la heroica.
También se vio como bajaba el ritmo, seguramente porque le avisaron de la posibilidad de quedarse sin combustible, algo ya vivido ya este año. Y se bajó del monoplaza cuarto en el Mundial (detrás también de Webber), pero con el orgullo intacto: “Este año ha sido espectacular e irrepetible en muchos aspectos. Quien nos los vaya a ver y sólo se fije en el resultado es que no entiende de F-1. Ha habido maniobras o salidas espectaculares como la de hoy, y luego el resultado final viene condicionado de cuanto rápido sea tu coche. Después de pasar a los dos McLaren ya estaba satisfecho. Más adelante la mecánica dictaría el resto”.
Además, se decide a dar su nota final al año: “Le doy un cinco o un seis porque ganar una carrera y no luchar por el título es poco para Ferrari, pero estoy orgulloso del equipo porque hemos extraído el máximo del coche durante 19 fines de semana. O más del máximo. Si repitiésemos algo parecido con un coche cuatro o cinco décimas más rápido que éste, tendríamos muchas opciones de ganar. Hay que repetir lo de este año teniendo un monoplaza un pelín más veloz”.
Ésa es la clave. No puede ser que Ferrari tenga un coche imposible para el podio, un monoplaza fracasado desde el comienzo por un problema en el túnel de viento. El nuevo partirá de cero y tal vez permita juegos como los de Red Bull, que simuló una avería de cambio en el coche de Vettel para esconder una orden de equipo: “No tengo nada que decir. Son ellos los que hablan otras veces. Cuando nosotros (Ferrari) ganamos es muy molesto para los rivales”. Así sea.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El reventón de Vettel fue provocado por el efecto de los escapes soplados

Pirelli dice que no hubo fallo estructural en el neumático y no descarta una causa externa que lo dañara. Según ha podido saber 'La Gaceta' el calor de los gases agujereó el neumático


Vettel sucumbió en Abu Dabhi precisamente por el truco que le ha hecho arrasar en 2011, sus escapes soplados. Fuentes consultadas por ‘La Gaceta’ así lo confirman, toda vez que se ha descartado la hipótesis inicial de una pieza en la pista. Seguramente por alguna alteración en las presiones o por las características del trazado, algo funcionó mal en esos primeros metros de la carrera y el gas del escape que apunta directamente al neumático agujereó la banda de rodadura del compuesto trasero derecho.
El coche del alemán, y no así el de su compañero que no tuvo ningún problema parecido, tiene un mapa motor ultraagresivo para la calificación y algunas vueltas de carrera que inyecta gasolina en los tubos de escape provocando explosiones cuando se levanta el pie del acelerador.
El efecto de este sistema genial creado por Adrian Newey es doble, por un lado mejora la carga aerodinámica del difusor y por otro incrementa exponencialmente el rendimiento de los neumáticos al ponerlos enseguida en su punto óptimo de funcionamiento. Y los demás lo han intentado copiar sin lograr igualar su eficacia.
Red Bull habla de que las causas son inexplicables. Pero desde la cámara onboard de Button se percibe humo en la rueda desde instantes antes de la salida, lo que anularía la teoría de la pieza en el ‘piano’, y el comunicado del suministrador de neumáticos invita a pensar en un fallo achacable al equipo de Vettel: Aunque no quedó mucho del neumático tras esa vuelta, tras someter los restos a análisis minuciosos, se ha descartado que la causa del mismo sea un fallo estructural del neumático o de la válvula. No se pueden excluir algunos restos en pista o circunstancias externas como las posibles causas”.  Y concluye con palabras de Paul Hembery: “No podemos descartar que algún resto localizado en la pista sea el causante del incidente, pero tras revisarla detalladamente, no hay evidencia directa de ello”.
Ahora queda por ver si esta avería le hará dar un paso atrás a la escudería en la agresividad de su mapa motor. El propio Horner reconoce que alguna pieza del chasis comenzó a “arder” antes de la salida. Y que eso explicaba la aparición de humo en la rueda trasera. En Brasil veremos si vuelven a jugársela con este truco peligroso y muy prestacional, que por suerte estará completamente prohibido en 2012.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Alonso se corona número uno junto a Hamilton: "Los demás sólo ganan con el mejor coche"



Soberbio segundo del asturiano, que pasó por fuera en la primera vuelta a Webber y a Button, y después mantuvo un tremendo pulso por la victoria con el inglés. Vettel abandonó por un pinchazo

Puede que estemos ante un cambio de ciclo. En Abu Dabhi 2010 comenzó la racha del chico maravilla, Sebastian Vettel. En esta lujosa pista iluminada se inició su leyenda después de que un ingeniero rival confundiera el 11 con el 21 y no se diera cuenta de que Petrov ya había parado en boxes. Sin DRS, que en este 2011 ha funcionado de maravilla, aquel Renault se convirtió en un muro.
Un año después al rápido campeón alemán se le acabó la suerte que ha tenido desde entonces. Ni un abandono, todas las carreras menos una en el podio... Hasta que ayer su neumático trasero derecho se rajó con una pieza suelta en la primera curva, se salió en la segunda y ahí se acabó su carrera. La retirada de Seb dio paso a dos cosas, a un teatro del absurdo y al fabuloso duelo entre los dos mejores piloto de la parrilla. Ganó Hamilton con un coche mejor, pero Alonso pugnó hasta la última parada por la victoria. Massa terminó quinto, donde debe hacerlo el tercer coche de la parrilla.
De comedieta mala fue todo lo que se montó alrededor de la retirada de Vettel. Se bajó compungido y le consolaron, por este orden, su fisio, Marco, sus mecánicos, Horner y... hasta Bernie Ecclestone. Había otro Red Bull en pista, pero a nadie le importaba. Así lo demostraron con la táctica de Webber, castigado fuera del podio detrás de Button por su estrategia a tres paradas, que ni en McLaren se creían.
La estrella asturiana nos deleitó con una primera vuelta magistral, pasó a Mark en la primera curva por fuera y repitió también por el exterior con Button. Logró aguantarle a base de frenar muy tarde y lo siguiente fue hacer soñar a los aficionados con las blandas, presionando a un Hamilton que se le abrazó al final en señal de respeto: “Aguantar detrás toda una carrera a uno de los mejores pilotos del mundo es algo realmente difícil de conseguir. Hubo un momento que creí que me alcanzaba”.
Fernando, que hasta bromeaba por radio en plena cacería, estuvo a punto de pasarle en boxes, pero perdió tiempo con el HRT de Ricciardo y casi dos segundos por un error de sus mecánicos. Dio igual, después no tenía ritmo con las ruedas medias.
Pero levantó el puño al conquistar el trofeo que le faltaba, el que Abu Dabhi le debía. Y resumió su batalla frente a Lewis con un toque de atención a Vettel: “Fue una lucha contra el crono, íbamos a tres segundos en el primer stint, a cinco en el segundo y ha sido una carrera de persecución. Hamilton puede mantener ese ritmo, igual que lo puedo mantener yo. De los demás, cuando tienen el mejor coche ganan, cuando no, pueden fallar”. Es su décimo podio del año y aún aspira al subcampeonato.


Toro Rosso le arruinó la carrera
en boxes a Alguersuari

No estaba previsto que Toro Rosso pusiera los compuestos medios después de su primera parada, pero cambiaron de idea a mitad de camino y fue un desastre para Alguersuari. Además, se les enganchó una pistola y perdió en total más de veinte segundos. Iba doce y se quedó 24 después de la detención. Tras la carrera fue sancionado por no respetar la bandera azul de doblado con veinte segundos. Terminó la carrera 15º y bastante disgustado: "Estoy muy decepcionado porque podía haber terminado décimo gracias al ritmo con los blandos. Tras las cuatro o cinco primeras vueltas el coche empezó a derrapar del tren trasero por la degradación de los neumáticos. Y luego llegó el momento clave de la carrera, cuando un error en el primer pit stop me costó perder mucho tiempo y me relegó al fondo de la clasificación".

viernes, 11 de noviembre de 2011

La 'magia' de Vettel está en el efecto en curva lenta de los difusores soplados del Red Bull

En India le endosó sólo en dos curvas lentas 2,5 décimas a Alonso. Allí es donde más efecto tiene su mapa motor, más agresivo que el de Webber, que le permite irse en las primeras vueltas de carrera




Vaya por delante que nadie duda del talento de Vettel, uno de los tres mejores de la parrilla. Sólo ha cometido tres errores en todo el año y su peor resultado es un cuarto. Pero en ese dominio de once victorias y trece poles la influencia de su coche es tan grande como la que disfrutó Button con el doble difusor. Lo que sucede es que esta vez el soplado de los escapes no se ve, pero sí se siente, y mucho, y ninguno de sus rivales ha logrado igualar en ese apartado al RB7.
Mientras desde su escudería intentan engordar su leyenda, otros equipos no dudan de que hay algo más en su diferencia con Webber. Así nos lo contaba fuera de micrófono un ingeniero rival: “En la F-1 de este año la clave es el mapa motor, es el factor diferencial en la aerodinámica y los diversos parciales de India demuestran que quizás los dos no lleven el mismo mapeado. El de Sebastian es el más agresivo, por eso le sacaba casi dos décimas en el último sector, de sólo 20 segundos”. Y que le permite irse en las primeras vueltas de carrera. No lo puede usar durante todo el gran premio.
En el caso de Alonso era más sangrante. Durante la calificación, el asturiano y el vigente campeón llegaban casi empatados después de los dos primeros sectores. Sin embargo, el 150 Italia perdía dos décimas y media en sólo dos curvas, la quince y la 16. Vamos, como si se le hubiera olvidado pilotar de repente.
En los virajes rápidos, donde los escapes no tienen tanto efecto, había igualdad. El alemán dijo que cimentó en la curva quince su victoria: “Encontré una pequeña ondulación en el asfalto con la que lograba ir más deprisa”. Pero Fernando, sin embargo, lo achaca al coche azul: “En India fue un poco extraño. Perdíamos mucho tiempo en las dos curvas finales, donde el soplado era muy fuerte e importante para el tiempo por vuelta. Pasa un poco aquí en Abu Dhabi lo mismo en el último sector. Son todas las curvas como el último de India. Es de los dos circuitos que quedan el que peor nos va en teoría”.
Y prosigue: “Sabemos que tienen un coche muy fuerte en algún tipo de curvas, y en 2012, con los mapas extremos y los escapes hacia el difusor prohibidos, mal no nos va a venir. Es difícil que ellos le saquen más provecho del que le están sacando. Que quiten algo como eso sólo puede ser beneficioso para nosotros”. Así lo aseguró un Fernando orgulloso este año de su trabajo como piloto: “Para mí personalmente esta es la mejor temporada que he hecho en mi vida, sin los errores de 2010”. Lástima de Newey...

martes, 1 de noviembre de 2011

El 'annus horribilis' de Hamilton en la F-1

El inglés ha sido sancionado en una de cada tres carreras, se ha chocado seis veces con Massa, está detrás de Button y reconoce “problemas personales” después de romper con su novia




“¿Ha sido culpa mía?”. Esta pregunta de Hamilton por radio a su ingeniero después de tocarse con Massa delata el estado de confusión en el que se encuentra el británico, que ha llegado a su punto más bajo desde que corre en Fórmula 1.
Nunca antes había estado claramente por detrás de un compañero de equipo. Incluso en el trato. En las dos carreras que Button tuvo posibilidades de ser campeón y él no, sufrió algo que habían padecido antes Alonso, Kovalainen, y, también el rubio inglés, los inesperados fallos tácticos. No pudo hacer su segundo intento en Q3 porque le hicieron salir demasiado tarde desde boxes.
Malas caras, dudas por radio (“¿De verdad habéis revisado las presiones”) y quejas a puerta cerrada hicieron que las cosas volvieran a la 'normalidad' en Corea. Allí tiró de talento para marcar la única pole no Red Bull del año, pero de nuevo estuvo desconocido por falta de agresividad en la primera vuelta frente a Vettel. Después se enmendó con Webber, pero no pudo lograr la victoria y alegó “problemas personales” para el cúmulo de errores que le han dejado quinto en el campeonato. Su novia, Nicole Scherzinger, y él han roto.
Es cierto que ha ganado dos carreras, pero en su desacierto también se ha chocado con Maldonado, Kobayashi y Massa (en seis ocasiones), además de zizaguear peligrosamente delante de Alonso en Malaisia. Fue sancionado por ello en todas menos la última y la de Pastor. De hecho, con la doble bandera amarilla que se saltó en India, sale a una penalización por cada tres carreras. Y ya ni siquiera se enfada. Ahora se resigna y asume su culpa, como en la penalización del pasado viernes: “Ha sido un error estúpido, pido disculpas al equipo”.
Un perdón que repitió después del choque del domingo, producto también de su inesperada timidez a la hora de meter el morro. En McLaren le ven tan bajo que Whitmarsh, su jefe, le ha pedido ya que levante la cabeza: “No tiene que pedir tantas disculpas, si cometes un error debes asumirlo, aprender de él y seguir avanzando. Está siendo demasiado duro consigo mismo. ¿Su vida privada? Tengo mi opinión, pero yo sólo hablo de carreras”.

lunes, 31 de octubre de 2011

Vettel añade un 'Grand Chelem' a su temporada de ensueño

Logró la victoria desde la pole, lideró la carrera de principio a fin y marcó la vuelta rápida. Y se convierte, junto a Alonso (brillante tercero ayer) y Schumacher en el único piloto en activo en lograrlo


Por un lado están los fríos datos. Incontestables. Sebastian Vettel logró ayer su undécima victoria de la temporada, la 13ª en las últimas 19 carreras. En ese tiempo sólo se ha bajado del podio una vez (con un cuarto puesto) y no ha sufrido ningún abandono.
En India, además, venció a lo grande, con la pole, la vuelta rápida en los últimos metros de la carrera y después de dominar de principio a fin el gran premio. Es lo que en el argot se denomina Grand Chelem. Y que sólo han logrado alguna vez en su carrera un puñado de elegidos: Jim Clark (8), Alberto Ascari y Michael Schumacher (5), Mansell, Senna y Stewart (4), Piquet (3), Brabham, Fangio y Hakkinen (2).Y una docena de hombres más entre los que se encuentra Fernando Alonso.
El asturiano lo logró el año pasado en Singapur con Vettel a su espalda. Y un coche inferior. Aquel chico rubio ha crecido desde que su equipo le quitó el peso de su compañero de encima y es la referencia actual, sin errores, muy veloz, pero también con una superioridad mecánica que le quita épica a su gestas.
Por eso la gente se encandila más con Senna bajo la lluvia de Mónaco que con los títulos del 'Kaiser' en un cohete rojo. Y también por eso a los aficionados y las escuderías se les quedan grabados detalles como el tremendo vueltón con ruedas frías que Alonso tuvo que hacer para escapar de Webber, el segundo piloto del 'ovni' Red Bull. En la increíble parabólica de India el 150 Italia se movía como en un hilo a caballo entre el podio y el accidente. En la ruleta salió champán, pero la cacería duró hasta la última vuelta. Antes, Ferrari había acertado en la táctica, no así el muro de los coches azules, que paró antes al australiano que a Fernando. ¿Hizo de conejillo de indias de Vettel? El caso es que a la estrella española le vino de perlas para adelantarle a la vuelta de boxes.
Antes, en la salida, Alonso había perdido plaza con Button al pisar lo sucio en la primera frenada. Alguersuari, ya estaba entonces por delante de su compañero Buemi. Jaime hizo una gran carrera, pasó a Sutil y Senna, rodó con regularidad y firmó un nuevo octavo. En el Mundial ya tiene 26 puntos y le saca once a Sebastian: “No me esperaba ir mejor que Renault o Force India. Estoy contento por acabar delante y con expectativas de coger más puntos en las últimas carreras”.
En el podio, Alonso, con Simoncelli en el recuerdo, no estaba demasiado expresivo. Además, quiere ganar otra carrera más, pero el coche no está ni siquiera para su actual tercera posición en el Mundial: “Estoy contento con tener otro trofeo nuevo para mi colección pero el subcampeonato, aunque posible, está muy complicado porque McLaren está en una gran forma. Estamos detrás de ellos y de los dos Red Bull. Y subimos al podio sólo si sucede algo inusual”.



Massa, harto de la “atracción fatal” de Hamilton

El inglés y Felipe se tocaron por sexta vez y los comisarios sancionaron al de Ferrari por no dejarle espacio suficiente a Lewis. Massa: “No estoy de acuerdo, yo no he tenido la culpa”

“Debe ser una especie de atracción fatal la que tiene por mí”. Sarcasmo de Felipe Massa. Se refiere, claro está, a Lewis Hamilton, con el que volvió a chocarse por sexta vez en 2011 Llegaban emparejados a la curva cinco, el brasileño se cerró al creer que iba por delante de su rival y éste no cedió y mandó al 150 Italia a la escapatoria.
Los comisarios decidieron sancionarle con un drive through y ahí su acabó su carrera. Bueno, no ahí, sino unos metros después cuando, fuera de sí, volvió a destrozar los trapecios delanteros, esta vez los del lado izquierdo contra uno de los pianos.
Lejos queda ya ese 2007 en el que el brasileño y Lewis eran amiguitos en su alianza contra Alonso. Las diferencias parecen irreconciliables, como destacó el británico: “He estado largo rato junto a él en el minuto de silencio y no ha querido hablar conmigo. Después, le he dicho: 'Buena suerte para la carrera”. Y poco habló del incidente: “Simplemente, no me ha dejado espacio suficiente cuando intentaba pasarle”. A lo que Massa replicó: “No estoy de acuerdo con la sanción, yo no he tenido la culpa. Yo iba por fuera, he frenado más tarde con él y he trazado porque no estaba emparejado conmigo. Me ha golpeado en la rueda trasera. Y no es cierto que él haya venido a solucionar las cosas después del minuto de silencio. No se solucionan diciendo: 'Buena carrera”.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Alonso se motiva con el subtítulo mientras la Fórmula 1 se resigna con la mente puesta en 2012

En McLaren y Ferrari han entregado la cuchara y esperan ya un posible récord de victorias de Vettel. Pero Fernando seguirá luchando: “Tendría valor ser subcampeón con lo lejos que estamos de McLaren y Red Bull en constructores”





Lunes. A las cuatro y media de la mañana, un chaval rubio con pantalón corto y camiseta saluda a unos periodistas alemanes en el restaurante que nunca duerme del hotel Conrad de Singapur. Si no fuera quien es, pasaría por un fan mochilero... Los colegas germanos le felicitan, es Vettel, que sonríe tímido, feliz, recién llegado de la fiesta de la F-1, el Amber Lounge. Menos chispado de lo esperable, bastante sereno, con su segundo título mundial prácticamente bajo el brazo.
Una hora después aparece Jenson Button junto a su padre y la siempre imprescindible Jessica Mishibata. El inglés sí que se ha tomado alguna copillla, pero menos que su padre: “¡Una gran noche!”. Alguien le dice: “Gran carrera”. Pero apenas responde con un pequeño gracias. No transmite felicidad. Es la frustración de los campeones engullidos por el rodillo Red Bull. Como Fernando Alonso, resignado, pero también dolido con un simple hecho matemático: ya no puede aspirar al título. El asturiano siempre recibe con pena ese momento en el deja de ser un contendiente a la corona.
Además, sabe que su equipo ha bajado por completo los brazos. Como McLaren (aunque Whitmarsh haga un brindis a la galería: “Seguiremos luchando por retrasarles la fiesta”). Domenicali ni siquiera acudió el domingo a su cita con los periodistas, lo hizo en su lugar su jefe técnico, Pat Fry, que no habló, en su análisis, de la terrible falta de carga aerodinámica detectada por el propio Alonso: “El único problema del coche es el aerodinámico. Si le pones un segundo al coche en este apartado, las ruedas funcionan bien, logras las poles y ganas una carrera detrás de otra. Normalmente no tenemos porque subir al podio por prestación, pero no siempre les salen perfectas las cosas a ellos y habrá que seguir apretando, haciendo 61 vueltas de calificación y arañando todos los podios que se puedan”.
Los equipos se preparan incluso para un posible récord de victorias en un año de Vettel. Lleva nueve esta temporada, como Mansell en 1992. Y, si ganara las cinco que quedan superaría, con catorce, el récord de trece triunfos de Schumacher en 2004. Ante eso, el testarudo bicampeón asturiano sigue empeñado en terminar segundo: “Claro que hay motivación con el subcampeonato. Es un reto muy difícil, pero es muy apetecible. La diferencia en constructores enorme, estamos lejísimos de McLaren y Red Bull, y terminar segundo para mí personalmente tendría valor, aunque no tenga ninguno para fuera”.


Pat Fry: “Está claro, somos el
tercer equipo de la parrilla”

Pat Fry, jefe técnico de Ferrari, sustitituyó a Domenicali en la rueda de prensa habitual de los domingos: “Está claro que ahora mismo somos el tercer equipo de la parrilla. Y no va a mejorar la situación demasiado en Japón por el hecho de que hayamos ganado este año en Silverstone. En Inglaterra vencimos porque no pusimos los compuestos medios en carrera gracias a la lluvia. De haberlo hecho habríamos sufrido bastante. ¿El desgaste de ruedas excesivo en Singapur? Creemos que se debe a las especiales circunstancias de esta pista, con sus pronunciados bordillos y curvas lentas. Somos más eficaces en duración de los compuestos en las curvas rápidas”. Y reconoce que lo están analizando y que tienen previstos algunos 'inputs' (es decir, nada importante) para algunas carreras.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Vettel gana la carrera en la que Massa y Hamilton casi se pegan

El GP de Singapur fue tenso para todos menos el alemán, a un punto de ser campeón. El inglés arruinó la carrera de Massa, y Alonso (cuarto) y Alguersuari (abandono) se enfrentaron por el comportamiento de Jaime como doblado


Pan comido. Sebastian necesita sumar un punto en las cinco carreras que quedan. O lo que es lo mismo, Vettel será campeón salvo desgracia en la próxima carrera en Suzuka. La prueba japonesa es la más tradicional, junto a Interlagos, oficina de los títulos mundiales. Su carrera se resume en su primera vuelta. En sólo cinco kilómetros le endosó ¡2,5 segundos! a Button. Tanto en calificación como durante algunos pasos por meta en carrera el RB7 gestiona los gases con el difusor de tal manera que es inalcanzable. Se va al principio con tanta facilidad que después, en el tercio final, cuando carbura el McLaren, ya no hay manera de alcanzarle.
El alemán fue el único que vivió una carrera tranquila, porque en la ratonera de Singapur hubo piques de verdad entre varios pilotos. La bronca más gorda fue la de Lewis Hamilton y Felipe Massa. El inglés volvió a cometer un error imperdonable, entró colado a una curva y arruinó su carrera y la de Massa. Le pinchó una rueda con su alerón delantero. Después de la prueba, el brasileño intentó hablar con su rival, pero éste pasó de él y su negativa provocó un altercado. Justo en la antesala de llegar a las manos. Mientras era entrevistado por la televisión, el brasileño llegó por detrás como una exhalación, le dio la vuelta y dos toques en el hombro: “Buen trabajo, eh, bien hecho”. A lo que Lewis respondió con ira: “No me vuelvas a tocar”. Después, ante la tele británica, el paulista afirmó: “Si no escucha ni a su padre imagínate cómo va a escucharme a mí”.
También hubo lío después de que Michael Schumacher volara por encima de Sergio Pérez. Se estrelló, salió el coche de seguridad y comenzó la bronca con los doblados, que provocó otro enganchón, aunque más suave, entre Alonso y Alguersuari. Después de la reanudación, el asturiano venía con Webber enganchado a su espalda, se pegó a Jaime, que cambió de dirección ligeramente cuando intentaba rebasarle, Fernando se quedó frenado y Mark aprovechó para pasarle y relegarle a la cuarta plaza final. Nada más bajarse del coche el asturiano no le nombró, pero esto es lo que dijo cuando le preguntaron sobre su compatriota: “Los doblados... Cuando hay una carrera difícil, algunos tienen dificultades para concentrarse en el coche”. El podio se le habría escapado de cualquier forma al piloto de Ferrari, su coche no tenía ritmo, devoraba las ruedas y, si terminó entre los mejores, de nuevo fue por otra salida magistral. De la quinta a la tercera plaza por fuera en la primera chicane.
Alguersuari, que tuvo que abandonar en las últimas vueltas por un trompo, le respondió: “No entiendo nada, es un circuito complicado. Cargar las culpas a otro por no estar en el podio es algo totalmente fuera de juego, no profesional, no profesional. No tiene otra explicación”.



 

Jaime abandonó por un trompo
y con problemas de neumáticos

Respecto al tema de los doblados, la dirección de carrera falló con estrépito en la reanudación y no se veían luces azules para que se apartaran. Pero, al margen del lío con Alonso, la carrera de Alguersuari fue muy dura. El viernes rompió la suspensión después de chocar con un bordillo y, como no tenían repuestos, tuvieron que volver a la de hace meses, la que devoraba los neumáticos. A dos vueltas del final y sin ruedas ya, derrapó en la curva por debajo del túnel y se dio contra las protecciones: “Estoy muy contento porque el equipo y yo hemos hecho lo máximo. Es verdad, no te gusta no acabar la carrera, pero en Japón, con las piezas habituales podemos terminar en los puntos”. Un piloto catalán que negó haber recibido orden alguna por radio para frenar al ovetense: “No, no te juro que no, que me caiga ahora mismo si no es así”.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Vettel pone la primera piedra de su segunda corona

Logró su undécima pole del año por delante de Webber, que confirma la superioridad de Red Bull. Alonso rozó los muros, le endosó un segundo a Massa y podria aguarle la fiesta con un podio desde la quinta plaza en parrilla

“No sé cómo lo hace, no lo sé, pero siempre me saca ventaja en las curvas lentas...” Este es el pensamiento que Webber suele confesar a sus amigos sobre su compañero Vettel. El australiano sabe que en ocasiones su coche no sale bien los domingos, también que ha tenido averías extrañas y que otras veces, como en Spa, la radio enmudece para que él no gane... Pero más allá de los problemas de su coche o sus tácticas, tampoco se explica la endiablada y contumaz diferencia que el alemán le saca sábado tras sábado.
Son once poles ya, por tres del coche número dos. Ayer, el vigente campeón mantuvo la tónica de todo el año con tres décimas y media de ventaja. Y en una pista, y ahí sí tiene razón Webber, plagada de curvas lentas. De momento, para ser campeón en Singapur la joven estrella ya ha puesto la primera piedra. Un talento natural que genera, sin embargo, el clásico debate entre coche y calidad. ¿Gana por el cochazo de Newey o porque es la reencarnación de Hunt y Senna juntos? Para De la Rosa, hay que meterle entre los mejores: “Puede que nos cueste reconocerlo, pero está a la altura de Alonso y Hamilton. Es uno de los grandes. También en carrera. No comete errores y va rapidísimo”. Para otros, como el propio Lewis o Fernando, está un pequeño escalón por debajo.
Pese a sus 24 años, la calma y seguridad que muestra 'Seb' tiene que ver con ese aplomo de un monoplaza que permite que sus pilotos aceleren mucho antes que nadie a la salida de la curva, y que destaca por su aporte extra de carga aerodinámica gracias a ese fondo plano que imita el efecto suelo de las faldillas de los ochenta.
Frente a eso, ver a Alonso derrapar junto a los muros es un espectáculo pavoroso. El ovetense lo dio todo con un tercer puesto como utópico objetivo, le endosó un segundo a su compañero de equipo y acarició la segunda fila de Button y Hamilton. Se le escapó por apenas 70 milésimas. Con una gran salida desde el tercer puesto hasta la victoria era posible en una pista donde es casi imposible adelantar. Ahora el objetivo es el podio. Massa casi se llegó a tocar con Lewis en la vuelta de lanzamiento: “Una vez más ha vuelto a no usar la cabeza”. Y Alguersuari sale 16º con un Toro Rosso atragantado con la pista urbana, y dispuesto a remontar.

martes, 13 de septiembre de 2011

Alonso afrontará las últimas carreras sin evoluciones

Para el asturiano, que sólo trabajará ya en el simulador para el coche de 2012, mantener la segunda plaza en el Mundial será una tarea casi imposible, hercúlea. No habrá más mejoras en su monoplaza

Antes de viajar a Spa, entre los hombres de Ferrari circulaba una frase: “Vamos a ver si allí ganamos”. Al circuito belga llegaron con la última gran evolución, la base sobre la que debían hacerse los retoques previstos posteriormente para Monza y Suzuka. Los cambios afectaban especialmente al suelo del monoplaza, que debía dar algunas décimas por vuelta sobre el de Silverstone y que, finalmente, resultó un fiasco. El coche con las mejoras era más lento que el anterior. Todo lo contrario que Red Bull y McLaren, a los que sí les funcionó.
Además, tuvieron que afrontar la carrera de las Ardenas con la suspensión trasera previa a la de Inglaterra porque temían una posible rotura ante las exigencias de Eau Rouge por la posición más radical de los tirantes. Es decir, hace dos semanas en Bélgica hubo una involución del 150 Italia que se mantuvo en Monza (“Sabíamos que el parón de Spa nos iba a afectar”, Domenicali dixit) y, salvo pequeños detalles sin importancia, seguirá igual todo lo que queda de año. Esta vez no van a intentar corregir el error y Alonso sólo ensayará ya en el simulador aspectos del coche de 2012.
Fernando está segundo en el Mundial gracias a podios milagro como el del domingo, pero se enfrenta a un desafío casi imposible, hercúleo, de mantenerse como primer piloto al margen de Vettel en lo que queda de año. En Monza fue tercero en una carrera en la que, como demostró el puesto de Massa, eran el cuarto equipo en prestación pura, detrás incluso de Mercedes.
McLaren, la gran amenaza junto a Webber por el subcampeonato, sí que piensa estrenar mejoras. Así lo avisa Whitmarsh: “Trabajaremos muy duro para ganar en Singapur”. Red Bull dice que seguirán siendo agresivos y mientras, Alonso se agarra a su talento y el regreso de los superblandos para pensar en luchar por la victoria en Singapur: “De las carreras que quedan, ésa es la que mejor se ajusta a las características de nuestro coche. En Mónaco fuimos bien, terminamos segundos, y ahora el coche va un poco mejor”.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Vettel ya llora como un campeón

El alemán firmó su octava victoria con un Red Bull atronador, y puede proclamarse bicampeón en Singapur. Los cien mil espectadores se rindieron ante el pundonor del asturiano, segundo en el Mundial, para terminar tercero

Y, al final, Vettel lloró como un niño. Miró la invasión de pista, las banderas rojas, las españolas y las asturianas (muchas de ellas portadas por italianos), recordó el primer triunfo de su vida en Monza, y se rompió por dentro al sentirse casi campeón. Su octava victoria del año con un Red Bull atronador le convierte en el virtual ganador de su segunda corona.
Y si en 2009 el mundo en pleno cometió el error de minusvalorar a Button (brillante segundo ayer) por aquel Brawn mágico, ahora no deberíamos caer en el error de quitarle mérito al talento del alemán, un estupendo piloto de carreras. Y un merecido ganador del Mundial 2011. En Singapur puede llegar ya el desenlace si aventaja en trece puntos a Alonso (victoria del alemán por un cuarto del asturiano) y diez a Button y Webber (un tercero para cualquiera de ellos). Ahora bien, lo que Sebastian no tiene o no parece tener es la varita de uno de los más grandes pilotos de la historia, a su izquierda en el podio, vitoreado al recibir la llama del Santander. Y que desató la histeria colectiva de los tifosi cuando de bajó del cajón e inclinó su torso para dar las gracias como un gran actor de teatro o un mago después de su mejor truco.
En la retina de los más de cien mil espectadores estaba una salida planetaria, cósmica, en la que pasó por la hierba a Hamilton y a Vettel y frenó milagrosamente su caballo desbocado. En la primera variante ya estaba primero (“no sé de dónde había salido Fernando”, declaró después Vettel). Era su única esperanza para subir al podio con un coche deficiente, con el que sólo pudo lograr la sexta rápida. Pero al que exprimió tanto que le sirvió para batir a Lewis, un segundo por vuelta más veloz con su McLaren. El 150 Italia que llevó en Monza es el hijo de la evolución del suelo del coche fallida en Spa. Es decir, exacto al de Silverstone, estancado respecto a sus adversarios.
Y por eso, se ha ganado la veneración de los fans transalpinos y de su propio equipo. “Este tercero es un milagro”, nos comentaba su ingeniero Andrea Stella después de la carrera: “Lo que pasa es que nosotros queremos tener buenos resultados por tener un gran coche, no con la ayuda de la suerte, como esta vez con el tapón de Schumacher a Hamilton. En Singapur, con ruedas blandas y extrablandas y configuración de mucha carga nos puede ir mejor”. También compartía elogios Domenicali: “Fernando ha estado fantástico, vaya salida”. Por algo es el cuarto piloto de la historia con más podios, 70, detrás de tres 'bestias pardas', Schumacher, Prost y Senna. Y con un porcentaje del 40,9 % del total de sus carreras entre los mejores (no está mal para haber corrido su primer año con Minardi). Además, ayer sumó su punto 1.001, ya es el segundo de la historia (aunque con la ventaja de la nueva puntuación) sólo por detrás del 'Kaiser'.
Un 'Kaiser', por cierto, que nos dejó el adelantamiento del día y desquició a Hamilton. El británico de McLaren llegó a pasarle antes de la primera parada, pero Michael se lo devolvió con un pasadón por fuera en la Curva Grande, antes de la segunda variante. Y Button se aprovechó del lío para adelantar a su aturrullado compañero y alejarle en el campeonato.



Alguersuari remontó brillantemente de la 18ª a la séptima plaza
No sabemos si iría escuchando mentalmente su primer disco, ya en el mercado, pero el caso es que Jaime Alguersuari pilotó con una precisión y regularidad en carrera excepcionales. Se escapó a la montonera inicial creada por el HRT de Liuzzi. Allí pasó a un Buemi que no pudo con él. Y, después, fue escalando poco a poco posiciones con unos muy buenos tiempos a mitad de carrera. Pasó a Di Resta y terminó séptimo. Estaba muy satisfecho con el mejor resultado de su vida: “Empiezo a pensar que es mejor que nos vaya mal en la clasificación. El coche estaba preparado más para carrera. Estoy muy contento por ser séptimo, pero hay que seguir trabajando, porque los resultados finales se ven una vez que acaba la temporada”.

viernes, 9 de septiembre de 2011

“Alonso, tu sei el rey di Monza”

Esta es la pancarta que se encontró el asturiano a su llegada al circuito de Monza. Fernando ha conquistado por completo el corazón de los tifosi: “Me siento un poco italiano, intentaré repetir la victoria de 2010”

AL-ON-SO. La Gazzetta dello Sport teñía ayer de la bandera tricolor italiana las tres sílabas del nuevo héroe de Ferrari, el hombre que generaba reservas a su llegada entre los tifosi más recalcitrantes y que, ahora, casi dos temporadas después, se ha ganado el fervor unánime de sus seguidores. Fernando llegó al circuito a las doce de la mañana y, nada más bajarse del coche, le esperaba ya una nube de fans con una pancarta muy cariñosa: “Alonso, tu sei el rey di Monza” (“eres el rey de Monza”).


Después, en una jornada fatigosa de eventos, se fue detrás de los camiones de Maranello a hacerse una foto de pulso con su compañero Massa. De ahí a la reunión con los ingenieros y sin descanso a la presentación de un volante para vídeojuegos que reproduce a la perfección el centro de mando del 150 Italia. Cuesta 180 euros y, con su motor gráfico, unos 600. A la salida del paddock, de nuevo la nube... Y mientras el ovetense apenas podía andar entre veloces firmas y temblorosas cámaras de fotos, nadie se ocupaba de Felipe. El brasileño ponía un comprensible gesto de desaprobación, y sólo una empleada del circuito se fijo en él para pedirle su firma.
Ambos pilotos se enfrentaron a continuación en una vuelta virtual a Fiorano con el volante acoplado a un simulador semiprofesional (de 16.000 euros de precio) y, para más inri, ganó Alonso. Y, ya por la tarde, a eso de las cuatro, la fiebre roja inundó los boxes, los gritos de 'Alonso, Alonso' taparon el trabajo de los mecánicos y los encargados de seguridad del circuito tuvieron que emplear todas sus fuerzas para controlar a los cientos de espectadores que pugnaban por un autógrafo del bicampeón.
Y no es de extrañar con un piloto entregado a su país de adopción: “Me siento un poco italiano y seré todo lo agresivo que pueda para alcanzar la victoria en Monza. Sabemos que será difícil, porque no hemos tenido las mismas mejoras que otros en las dos o tres últimas carreras, pero también que no es un circuito favorable a Red Bull. Esperemos repetir el éxito del año pasado”.






Alguersuari “Me encantaría estar
en todas las gasolineras”

Jaime Alguersuari está de estreno, de mejoras en su Toro Rosso, con un nuevo alerón posterior y más retoques en el suelo del coche. Y también con el logo de una petrolera española, aunque de capital árabe, Cepsa. De momento, no habrá vinculación comercial con el catalán: “Me encantaría estar en todas las gasolineras, claro que sí, y ayudarles en todo lo que pueda. Es un acuerdo positivo porque permitirá al equipo mejorar. ¿Me ayudará a seguir en Toro Rosso? No pienso en el futuro, sólo en mejorar yo y el coche carrera a carrera. Senna me mandó un mensaje por el choque de Spa, y acepto sus disculpas”.

martes, 30 de agosto de 2011

Ferrari no cede, tiene previstas mejoras aerodinámicas para Monza y Japón

Alonso cree que puede luchar por la victoria en dos de las siete carreras (Italia y Singapur) que quedan, mientras en Red Bull se han fijado ser campeones dentro de cuatro pruebas, en Corea

El problema del Ferrari 150 Italia es de base. Se trata del único equipo de los grandes que utiliza una suspensión trasera push-rod (por empujadores) en lugar de una pull-rod (por tiradores), más sencilla de poner a punto, pero menos eficaz aerodinámicamente. En la escudería italiana pensaron que era la mejor opción en un Mundial donde se esperaba que las ruedas Pirelli se destruyeran. “La calificación este año no será tan importante”. ¿Recuerdan esa frase de Domenicali en pretemporada?
Es decir, en vez de trabajar en paliar el problema del anterior coche a una vuelta, intentaron potenciar sus cualidades en carrera. En Red Bull han continuado, sin embargo, buscando la prestación y máxima carga aerodinámica a ultranza más allá de la velocidad en recta. Con más carga, los neumáticos se degradan menos.
Varios meses después, y perdidos en varios intentos de suspensión trasera, el 150 Italia sigue sin calentar bien los neumáticos. Así los explicaba en Spa, después de la carrera, Stefano Domenicali: “Hemos visto lo rápido que iba Vettel con los compuestos más duros y por eso estamos centrados en mejorar donde más perdemos respecto a ellos. Es una pena, porque Fernando hizo una gran carrera, siempre al ataque. Mejorarlo es nuestro principal objetivo para el proyecto de 2012”.
A Bélgica aterrizaron con la suspensión previa a Silverstone, pensando que tal vez les ayudaría a calentar mejor los neumáticos medios, pero resultó un fiasco. Y está siendo analizada para ver si la vuelven a poner en lo que queda de año, aunque Domenicali no sabe si ha sido de verdad perjudicial: “No lo sé, la verdad porque sufrimos cuando las ruedas se enfrentan a las temperaturas más frías, ésa es la verdad. Y estamos trabajando a fondo para solucionarlo”.
Así las cosas, Alonso cree que la victoria podría ser posible en dos escenarios extraños como Monza y Singapur (de los siete que quedan), y Red Bull se ha fijado un objetivo, proclamarse campeones dentro de cuatro carreras (en Corea, 16 de octubre) y con tres todavía por disputarse. Y Pat Fry, el director técnico de la escudería, promete que seguirán trabajando en el actual coche: “Tenemos evoluciones aerodinámicas previstas para Monza (11 de septiembre) y Suzuka (9 de octubre)".





Red Bull levanta las iras de
Pirelli por la polémica del blistering

Adrian Newey terminó la carrera llorando. Llegó a meditar que sus dos pilotos salieran desde el pit lane por los blisters (ampollas) en los compuestos de calificación: “Nos dijeron que la única forma de que los neumáticos aguantaran era aumentar la presión de las ruedas delanteras. Pero eso suponía modificar el camber o ángulo de la suspensión y nos obligaba a salir de boxes. Por seguridad hicimos la petición de no salir con esos neumáticos a la FIA, nos la negaron”. Como es lógico.
La petición azul previa a la carrera ha enfadado a al jefe de Pirelli, Paul Hembery: “No ha sido un problema de ruedas, sino del camber que utilizó Red Bull en sus coches, mayor de los cuatro grados aconsejados previamente por nosotros. Nos han colocado en una situación injusta, tendríamos que haber respondido si llega a haber algún problema, y lo podrían haber solucionado sólo con salir de boxes con otro juego de neumáticos”.

lunes, 29 de agosto de 2011

Vettel sentencia el Mundial

Spa respondió a las expectativas con un carrerón de adelantamientos, toques, tensión y en el que el asturiano llegó a ser líder. Pero el 150 Italia se hundió con los compuestos medios y le pasaron Vettel, Webber y Button

“Spa es un circuito imprescindible para la Fórmula 1. No me imagino un Mundial sin una pista como ésta”. Palabra de John Surtees, el legendario único campeón de la historia en motos y coches, y el hombre que ondeó ayer la bandera a cuadros al paso del ganador final, Sebastian Vettel, de una carrera memorable.
El británico, de 77 años, se ha reconciliado al fin con Ferrari, de donde salió por un presunto caso de espionaje industrial. Nunca se aclaró, pero aquello le ganó la enemistad de don Enzo. El casi albino ex piloto estuvo en Maranello y compartió una jornada con Fernando Alonso: “Veo en su mirada la ambición de los campeones, el mismo brillo que nosotros teníamos en otros tiempos”. Esa rabia de ganador es la que empujó ayer al asturiano a ponerse líder desde la octava plaza en siete vueltas, a pasar a Hamiton y su compañero de equipo Massa por lo civil y lo penal, y a tocarse dos veces en una persecución irracional y utópica de la victoria.
Las matemáticas decían otra cosa. En realidad, los Red Bull vivían en otro planeta de prestaciones y la temprana parada de su líder alemán en la vuelta cinco fue una precaución producto de las ampollas que tenían en las ruedas después de la calificación. Y que motivó una absurda y llorosa petición previa para no usar los blandos en carrera por seguridad. La FIA no accedió, como era lógico, aunque les pusieron a su disposición un juego extra de nuevos.
Antes ya habían decidido usar a Webber de conejillo de indias. Le pusieron los compuestos medios y vieron que con ellos eran auténticos tiros. Alonso, pese al valor y el arrojo, estaba atrapado. Si iba a tres paradas caía con Vettel seguro y, si iba a dos, podría en teoría haber batido al coche número uno, pero entonces el rival habría sido el dos. Una trampa que vieron en Ferrari, pero no podían hacer otra cosa que arriesgar con dos tandas de vueltas largas.
Por si fuera poco, la salida del coche de seguridad le vino de perlas al líder del Mundial para compensar su detención extra y a Button, que remontaba desde la 13ª plaza. Por todo este cúmulo de circunstancias y el hundimiento del 150 Italia con los compuestos medios, Alonso se quedó cuarto y fuera del podio a solo tres vueltas del final. Y eso que otro de sus enemigos naturales, Hamilton, abandonó después de descuidarse con Kobayashi, al que dejó sin espacio en Les Combes. El accidente fue tremendo, aunque sin consecuencias y motivó la salida del Safety Car. Alonso tiene claro que lo que pasó ayer refleja el abismo que les separa de los Red Bull: “Gracias a una buena salida y unas buenas primeras vueltas agresivas te colocas en una posición que no es real. Estás segundo o liderando la carrera después del safety, y desde fuera parece que puedes ganar. Pero cuando iba primero el equipo me daba la distancia con Button. Era cuestión de tiempo que nos pasasen. Hay que quitarse el sombrero con Red Bull, llevan 16 poles consecutivas,. Intentaremos mejorar nosotros el año que viene”. Por primera vez, habla ya sólo de 2012, el Mundial está completamente perdido, y sólo piensa en alguna victoria parcial más: “En las próximas carreras, Monza y Singapur, podemos tener opciones”.




Senna arrolló a Alguersuari: “Ha sido algo
estúpido, vino hacia mí como un misil”

Bruno Senna tuvo que pedir disculpas después de la carrera. El brasileño entró alocadamente en la primera curva con su Renault y se llevó por delante a Alguersuari, que salió despedido contra Alonso, al que tocó. Jaime tuvo que abandonar: “Todos han visto claro lo que ha pasado, Senna estaba por fuera, me ha venido un misil y no he podido hacer nada. Tenía una gran oportunidad para puntuar, quizás la mejor del año. Ha sido algo estúpido”. El catalán convirtió al paulista en trending topic de internet al crear el hastag “lagentenofrenapuntocom”.
En otro orden de cosas, la carrera nos dejó la gran remontada de Michael Schumacher, del 24 al quinto, como regalo de sus veinte años en la F-1. Y con ayuda incluida de Rosberg.

martes, 14 de junio de 2011

Jenson Button ganó y se fue de rositas después de provocar tres choques

Esta es la resaca y mi análisis sobre lo que hizo Button en el gran premio, publicado en La Gaceta. Su gran remontada incluyó tres maniobras que le costaron la carrera a Hamilton y Alonso y los puntos a De la Rosa. En la investigación posterior a la carrera se quedó sin drive through por las dos primeras acciones.

Los cuatro comisarios de Montreal, Garry Conelly, Tim Mayer, Roger Peart y Emerson Fittipaldi vieron el incidente de Button y Alonso casi al revés de cómo sucedió. Un poco más y le echan la culpa al asturiano. Ésta fue su decisión: “El coche número cinco (el de Fernando) salía de boxes cuando se encontró con el nº4 (Jenson). Éste iba firmemente colocado por la línea interior antes de la entrada a la curva y se fue al bordillo para evitar al nº5, que iba por fuera. Después de escuchar a ambos pilotos y a sus representantes, y de ver el vídeo, los comisarios lo califican como “incidente de carrera” y no tomarán ninguna acción”.
Si miramos bien el vídeo, Button no pisa el piano con las ruedas delanteras , lo normal al tomar una curva, sino con las traseras para evitar que Alonso le tome la delantera en la siguiente curva, a continuación, y para la que el asturiano sí tenía el lado bueno. Y entonces se produjo el toque. El bicampeón dejó clara su postura: “ïbamos en paralelo, pero Jenson midió mal y me llevó por delante”.
El incidente se produjo en la vuelta 38 de 70 y los comisarios decidieron dejar el análisis para después de la carrera, oficialmente por no tener tiempo para analizarlo. Sin embargo, a Di Resta le sancionaron de inmediato por tocar por detrás Heidfeld con un paso extra por boxes.
En todo 2011, excepto el pasado domingo, siempre se ha castigado al que golpeaba por detrás. Ahí está el caso de Alonso en Malaisia con Hamilton. Sin embargo, el hecho de dejar esta investigación a los minutos posteriores a la carrera cargó el incidente de unos tintes políticos y de presión ambiental tremendos. A la FIA le hubiera caído una buena encima si llega a quitarle la victoria al inglés. Y, además, esto chocaba frontalmente con la manera de pensar de Jean Todt, que ya desde su campaña a la presidencia FIA, lamentó el triunfo que le arrebataron a Hamilton en Spa 08.
En Montreal, McLaren trabajó bien para que tampoco sancionaran al campeón de 2009 por mandar contra el muro a Hamilton. La principal prueba fue el testimonio de su compañero, que aseguraba que “quizás no me vio llegar”. Los dos dijeron lo mismo y evitaron esa otra sanción. Pero en la carrera loca del Gilles Villeneuve, donde todos comprendieron la larga suspensión (la pista estaba impracticable) y no la inicial salida tras el ‘Safety’, hubo otro incidente del ‘pasadísimo’ y veloz Button en el que nadie reparó, el toque con De la Rosa, al que hundió en la tabla: “Después de un toque con Jenson, se me dañó el alerón delantero y perdí varias posiciones y los puntos”. Fue el damnificado oculto del día en el que sacó su lado más salvaje.




Alguersuari firmó una
soberbia remontada
Alguersuari firmó su mejor carrera del año, y los primeros cuatro puntos, justo cuando más los necesitaba. En Mónaco ya habría puntuado de no sufrir el toque con Hamilton. Tenía hasta ahora el casillero a cero, pero en Canadá realizó una carrera donde terminó octavo después de salir último desde boxes. El catalán estaba satisfecho: “"Ha salido todo perfecto, porque hemos jugado con los errores de los demás y hemos hecho la carrera perfecta. Los puntos nos dan una motivación extra para Valencia, donde llevaremos una evolución”. Ha sido su mejor resultado en Fórmula 1.

lunes, 30 de mayo de 2011

Maldita bandera roja

Hola a todos

Perdonad el tiempo que llevo sin escribir. Esta ha sido una semana dura para mí y mi familia, pero al menos ha terminado con una gran carrera en Mónaco, plena de emoción hasta la última vuelta. Escribo mis crónicas en La Gaceta, pero como a veces no salen en internet, os dejo aquí los dos temas principales de la apasionante jornada de ayer, el carrerón y el 'caso Hamilton'.


Una pole incontestable, una carrera sin fallos y una concatenación de afortunados sucesos le dieron a Sebastian Vettel su quinto triunfo del año. Por error, en una larguísima parada le pusieron neumáticos blandos en lugar de los extrablandos previstos. Además, con el tiempo perdido en boxes se convertían en presa fácil de Button. De no ser por el azar, deberían haber estado en pista con los compuestos más tiernos y obligados a una parada más. Sin embargo, en su muro decidieron no parar con la primera salida del coche de seguridad y jugársela a una sola detención. Una solución que al final resultó clave en la victoria, aliada con una bandera. Una señal que, para Alonso, fue una maldita bandera roja.
Teóricamente la idea era una barbaridad, porque debían durarle 62 vueltas, pero el RB7 tiene tanta carga aerodinámica, desliza tan poco, que es el coche que menos castiga los neumáticos. Alonso aprovechó la primera salida del coche de seguridad para hacer su última parada. Desde el comienzo su carrera fue perfecta. Primero pasó a Webber en los primeros metros y llegó a emparejarse con Button. Y después fue una sombra al acecho, primero del británico con un coche inferior, y después de Vettel. Jenson se puso líder hasta que se detuvo por segunda vez con el coche de seguridad. Igual que el asturiano, que ya no se pararía más con cuarenta vueltas para sus duras, una táctica lógica y bastante acertada. Mejor que la de calificación.
Por detrás, un desatado Hamilton que ya se había cargado la carrera de Massa. Con el paso de las vueltas la tensión en el viejo puerto del Principado se hizo irrespirable. Alonso comenzó a cercar a Vettel, con ya muy pocos neumáticos, mientras Button, con una parada extra poco comprensible, presionaba al Ferrari número cinco. Fernando lo intentaba una y otra vez, pero el RB7 traccionaba muchísimo en la entrada a meta. Levantaba su alerón, le enseñaba el morro y buscaba el interior... sin éxito. Además, Vettel se defendía como mandan los cánones, frenaba mucho a la entrada de la curva Anthony Nogues, dejaba a su rival clavado y se alejaba a la salida de la curva.
Los líderes llegaron a un animado grupo a punto de ser doblado. Un pelotón a espaldas de un Sutil en graves apuros. El alemán sufrió un reventón, Hamilton (otra vez él) frenó bruscamente para no chocarse, Alguersuari le dio por detrás y Petrov se fue contra el guardarraíl. Vettel escapó por pelos del incidente y el trío de cabeza esquivó como pudo las piezas. Había que sacar al piloto ruso del coche. Bandera roja a diez vueltas del final. Todos a parrilla y posibilidad de cambiar neumáticos. Este era el oxígeno de 'Seb' para ganar y el antídoto contra el ataque de Alonso: “Iba a intentar atacar al final. Sin la bandera roja hubiera tenido opción de ganar”. En la reanudación, los rodillos azules marcaron la vuelta rápida y los barcos saludaron con sus bocinas el primer triunfo de Vettel en el Principado.
En el podio le esperaban la bella Carlota, la futura y tímida princesa Charlotte y el príncipe Alberto. Allí sonreía un asturiano vacío por la tensión y el esfuerzo, consciente ya de que, con cinco triunfos de Vettel, el Mundial está muy cuesta arriba: “Está complicado. Para ganarlo tenemos que reducir la distancia, pero no es fácil, los Red Bull son muy superiores. Sebastian está haciendo un campeonato fantástico. Ha ganado cinco carreras de seis disputadas, como pasó en 2009 con Button. Por lo visto en los últimos años, el piloto que gana 5 o 6 carreras gana el título”.





Hamilton ironiza sobre los comisarios:
“Tal vez me sancionan por ser negro”

Y niega responsabilidad alguna en las dos colisiones que provocó a Massa y Maldonado: “Uno se me echó encima y el otro se cerró antes de tiempo. Estos pilotos son absolutamente ridículos. Es algo estúpido”

El verdadero Lewis Hamilton, un espectacular piloto que es un absoluto caimán en la pista, enseñó sus garras ayer en unas enojadísimas declaraciones ante la BBC.
Lejos de sentir culpabilidad alguna por causar los accidentes de Massa (al que seguía empujando después de tocarle en Loews y descuadró el coche) y Maldonado, al que causó su abandono cuando estaba firmando un brillante sexto con el Williams, arremetió contra ellos: “Iba mucho más deprisa que Felipe y se me echó encima. Y me sancionan a mí. En calificación me estorbó y me sancionaron a mí. No he tenido ninguna culpa. Y respecto a lo de Pastor en la tele se ha podido ver que giró demasiado pronto para que no me adelantara y se chocó conmigo. Estos pilotos son ridículos, malditamente ridículos. Es estúpido”.
Le cayeron dos drive through por ambas maniobras, pero tuvo suerte de conservar la sexta plaza final después de lo del venezolano. A Pastor nadie le devuelve ya sus puntos. Muy enfadado, Felipe dio su versión: “Me intentaba pasar por el piano en Loews y por ahí no se puede. Me dañó el coche, que se me fue a la entrada del túnel y terminé por chocarme. Lo que ha hecho es increíble, también para los otros pilotos. La FIA debería sancionarle aún más, porque si no es así no aprenderá. Quizás sea el piloto que pase más tiempo con los comisarios”.
Pastor fue más comedido: “Ha sido demasiado ambicioso, me ha tocado y me ha sacado de la pista”. Pero fuera de micrófono le decía de todo menos guapo. En cualquier caso, lo más grave es que Lewis bromeó con el racismo para justificar las sanciones: “Después de seis carreras he ido cinco veces a ver a los comisarios, es una broma. Es una maldita broma”. La periodista le pregunta que si sabe por qué le vigilan tanto. Y él, con ironía contesta: “Tal vez porque soy negro... Eso es lo que dice Ali G. No lo sé”. Ali G es un personaje humorístico blanco que imita a los raperos negros.

Este es link de la entrevista polémica:

http://www.youtube.com/watch?v=Qx3a1IgwDKk




 

jueves, 20 de enero de 2011

Mi top diez de 2010 y las postales de Madonna di Campiglio

Hola a todos

Escribo un nuevo post con más retraso del que debiera y desde aquí quiero agradeceros a todos el cariño y la reiterada pregunta: "¿dónde escribes ahora?". Parece mentira, pero mi marcha de AS me ha servido para ver que tengo fieles seguidores que también intentan escucharme o leerme en esta nueva etapa. Durante las últimas cuatro carreras de 2010 escribí en 'La Gaceta' de Intereconomía, donde me han tratado con un cariño enorme, y para los que trabajé también en Madonna di Campiglio.

Antes de hablar de la concentración invernal de Ferrari, os voy a dar mi opinión sobre los 10 mejores pilotos de 2010. Con una sonrisa, por cierto, después de ver que mis detractores se acuerden de mí cuando intentan criticar a Manuel Franco en su blog en AS. Gracias también a vosotros, y el agradecimiento público a Manuel por frenar las descalificaciones.

1º Fernando Alonso

Reconozco que, después de que se accidentara por primera vez en nueve ediciones en unos libres de Mónaco, tuve ciertas dudas sobre su adaptación a Ferrari. No por nada, sino porque estaba yendo demasiado lejos quizás para el coche que tenía. Así masacraba a su compañero Massa, pero aquel fallo fue impropio de su clase. En esa fase del año también tuvo otro lapsus con Button y los doblados en Montreal. Sin embargo, en Silverstone, después de quedarse a 47 puntos del líder tras dos decisiones discutibles de Charlie Whiting su mirada me recordó al de las grandes ocasiones. Con seguridad me dijo: "Estoy más convencido que nunca de ganar este Mundial". Y lo cumplió con una segunda mitad de año de otro planeta, inalcanzable para ninguno de sus poderosos rivales. Visto en perspectiva, su Mundial se pareció al de McLaren en el inicio, con un proceso de adaptación lógico, pero con un final incontestable. Y el equipo a su espalda, no en contra. Al final se le escapó por un pelo y una mala decisión táctica, pero los datos están ahí. Con el tercer coche de constructores logró cinco victorias pese a marcar sólo dos poles. Vettel consiguió diez poles y cinco victorias. Y Hamilton ganó tres carreras con una sola pole.

2º Lewis Hamilton

Es verdad que al final se abrió de piernas en Corea y Brasil ante la sombra de un coche rojo y que se pasó de vueltas en Monza y Singapur (con la presión por el título ya desbocada), pero a Hamilton le debemos adelantamientos memorables a principio de año. Lewis está casado con el espectáculo (ahí están los tremebundos adelantamientos a Rosberg en Melbourne y China) y también ha estado por encima de su monoplaza. En Spa demostró una vez más su enorme calidad en mojado. Tiene cinco vueltas rápidas en carrera, como Alonso, y como él demostró tener un punto más de clase que los dos pilotos de ese avión llamado Red Bull. Ahí está ese adelantamiento en China a Vettel camino de los boxes, aprovechando cada metro de pista, como Alonso hizo con Massa. En el debe están los bandazos antirreglamentarios de Sepang, su extraña manera de comportarse en una línea de boxes o su adelantamiento al Safety en Valencia. Pero allí el mayor culpable de sus felonías no fue él, sino quien se lo permitió, Charlie Whiting.

3º Sebastian Vettel

Sí, ya sé que a algunos les molestará que no haya puesto al merecido campeón como primero, pero es que el joven alemán ganó porque fue el mejor de los dos únicos pilotos que, por material, debían ganar el título. Igual que le pasó a Button en 2009. El hombre que perdió en las Fórmula 3 Euroseries con Paul di Resta por su falta de regularidad, ha vuelto a dejar clara su enorme velocidad, ese talento innato en las distancias cortas. Pero también ha sido incapaz de adelantar sin chocarse, ha sacado de la pista a su compañero de equipo, se saltó una salida en Suzuka (¡ni siquiera investigada!) y sufrió un pinchazo después de irse a por uvas en una de las curvas de Montmeló. También tuvo mala suerte, está claro, y sufrió el error táctico de su equipo en Bahrain (no calcularon bien la gasolina) y una tuerca mal apretada en Australia. Ha sido el gran beneficiado de las órdenes de equipo en Red Bull, con el mejor alerón para él en Silverstone y un compañero que llegó a la recta final del año con un coche que 'sólo' parecía igual. Y un cariño parecido en ocasiones al que sirve para malcriar a los niños.  


4º Mark Webber

Webber lideró el Mundial hasta casi el último suspiro y mostró durante buena parte del año mucho más aplomo que su imberbe compañero de equipo. Ha sido la gran sorpresa de la temporada y resulta encomiable como se ha revuelto contra su escudería, hasta que ya no pudo resistir más, claro. Hay un hecho innegable, si un equipo se empeña en que no ganes, es imposible que lo logres. Y eso es lo que le pasó a él. También es verdad que su final de año fue horroroso (Corea fue el ejemplo), a medias golpeado por la presión y a medias por Helmut Marko y Dietrich Mateschitz. Y que ha perdido la oportunidad de su vida. Está para mí muy cercano a Vettel, pero un pelo por detrás en velocidad. Y fue valiente cuando dejó pasar a su compañero en Turquía, tal y como le pidieron desde boxes, pero con el espacio justo para que se desquiciara. Le sobraron algunas carreras para ser campeón.

5º Robert Kubica

Otro que terminó el campeonato por encima de la posición natural de su coche, quinto en constructores. El polaco fue octavo en lugar del noveno que le correspondía por su monoplaza y habría logrado otro podio más de no mediar el error de la tuerca mal apretada por su equipo en Japón. Siempre fuerte, también fue el piloto de los buenos que más dominó a su compañero de equipo, Vitaly Petrov. Todos estos son los factores que miran los equipos de F-1.


6º Jenson Button

Dos victorias al principio año y su habilidad para cometer pocos errores le situaron muy arriba, más allá de su velocidad en seco, donde está un peldaño por detrás de Hamilton. Le faltó más brillantez y también algo más de sangre en las venas para quejarse por las barrabasadas de su equipo en la última parte del año. Marca de la casa, le sacaron a calificar con duras y exceso de peso en Japón. Bueno en carrera, le falta un punto más en calificación y, en general, volvió a mostrarse como el solvente piloto que es. El mejor de la clase media/alta de la F-1 con permiso de Rosberg y Webber.

7 Nico Rosberg

El hecho de terminar a sólo dos puntos de Massa y su Ferrari demuestra la enorme temporada que hizo el alemán. Después de aguantar durante toda la pretemporada la mandanga de Schumacher, la presión del Kaiser le hizo más fuerte y nos deleitó con su mejor campeonato. Con el cuarto coche lo llevó a su máximo posible, el séptimo lugar en el campeonato. Y lejos, muy lejos del siete veces campeón del mundo.

8 Rubens Barrichello

Le pegó un gran adelantamiento a Schumacher en Hungría y dominó durante una buena parte del año a un talentoso Hulkenberg. El veterano brasileño es un piloto ultracompetente que sigue valiendo su sueldo en puntos. Puede seguir en la F-1 hasta que él quiera porque hace muy pocas cosas mal. Si acaso le falta el punch que tenía en el pasado en mojado.

9 Nico Hulkenberg

Su pole de Brasil y su final de año podrían servir por sí solos para verle más arriba en la clasificación. Este chico tiene brillo, no sé si de supercrack, pero al menos de crack, y le sobró un difícil inicio de año. Pero desgraciadamente no lleva dinero y no disfrutaremos con él en la parrilla en 2011. Le sustituye un Pastor Maldonado al que dominaba en GP2.

10 Felipe Massa

Con un coche inferior, el gran Massa de 2008 se queda en uno más de la parrilla. Si además pierde motivación y ganas, entonces es un piloto a la deriva. De haber estado más cerca de su compañero Alonso le hubiera restado más puntos a sus rivales. Empezó bien y poco a poco se vino abajo. Es rápido y valiente, pero no cuando vienen mal dadas. Necesita sentirse bien y tener el coche por la mano. Se atrancó con los neumáticos y después con su compañero. Puede y debe dar más en el futuro.

Otros puestos: 11 Kamui Kobayashi. Mucha valentía y espectáculo del piloto de Sauber, a veces sin tanta efectividad.
12 ex aqueo: Jaime Alguersuari y Pedro de la Rosa. Los otros dos españoles cumplieron de sobra. Jaime perdió con Buemi en calificación en el total del año, pero le batió en las cinco últimas carreras. Ya tiene dominado al suizo y en la retina nos dejó su adelantamiento a Hulkenberg en Malaisia. Pedro, por su parte, empató con el veloz Kobayashi en calificación, aunque la mala suerte le dejó lejos en puntos. Pero el fichaje de Heidfeld, por detrás en rapidez en todas las carreras, lo revalorizó enormemente. Le dio a Sauber un grandísimo bagaje técnico.
14 Michael Schumacher. Sin comentarios, sólo cierto brillo en el aguacero de Corea, para una decepción absoluta.

Y hablamos de Madonna di Campiglio. Este año no vimos a un Fernando Alonso tan increíblemente cercano a la prensa española como el año anterior, donde no conocía tanto a su escudería. Pero, y eso es casi más importante, le vimos feliz con sus amigos de rojo, eclipsó con sus trucos de magia a Valentino Rossi y barrió a todos en la pista de hielo. Hasta se atrevió a pinchar discos por primera vez. Está ya totalmente recuperado de Abu Dhabi y con la moral a tope para pinchar con su espada de Jack Sparrow (vaya bigotes) en la copa de su tercer título mundial.